Hemorroides en el embarazo: por qué aparecen y cómo tratarlas
Nadie te avisa de esto antes de quedarte embarazada, pero las hemorroides son uno de los síntomas más frecuentes del embarazo y el posparto. Afectan a hasta el 50% de las embarazadas. No son peligrosas, pero sí muy molestas.
¿Por qué aparecen en el embarazo?
Las hemorroides son venas hinchadas e inflamadas en la zona del recto y el ano. Durante el embarazo, la progesterona relaja las paredes de las venas (haciéndolas más propensas a dilatarse), el útero en crecimiento comprime las venas de la pelvis (dificultando el retorno venoso), el estreñimiento frecuente obliga a empujar en el baño (aumentando la presión), y el aumento del volumen sanguíneo sobrecarga el sistema venoso.
En el posparto, los pujos del expulsivo pueden empeorarlas significativamente. Es muy común tener hemorroides en los días posteriores al parto vaginal.
Prevención: lo que funciona
Evitar el estreñimiento es la clave: fibra (30g/día), agua (2L/día), y ejercicio diario. No empujes con fuerza en el baño, usa un taburete para los pies. No estés sentada en el inodoro más de 5 minutos. No estés de pie inmóvil durante largos períodos. Haz ejercicios de Kegel que mejoran la circulación de la zona pélvica.
Tratamiento cuando ya las tienes
Baños de asiento: 10-15 minutos en agua tibia (no caliente) 2-3 veces al día. Es el remedio más efectivo y natural. Puedes añadir sal gorda al agua.
Frío local: Compresas frías o hielo envuelto en un paño aplicado en la zona durante 10 minutos. Alivia el dolor y la inflamación.
Cremas y pomadas: Tu médico o farmacéutico puede recomendarte cremas seguras para el embarazo. Las que contienen lidocaína alivian el dolor. Las que contienen corticoides reducen la inflamación pero no deben usarse más de 7 días seguidos.
Limpieza suave: Usa agua tibia en lugar de papel higiénico seco, o toallitas húmedas sin perfume ni alcohol. Seca con toquecitos, nunca frotando.
No empujes las hemorroides hacia dentro. Si están externas, déjalas. Empujarlas puede empeorar la situación.
¿Cuándo ir al médico?
Si tienes sangrado abundante por el recto (no solo manchas al limpiarte), si el dolor es muy intenso e incapacitante, si aparece un bulto duro y muy doloroso de color azulado (trombosis hemorroidal), o si no mejoran con tratamiento en 1-2 semanas. La mayoría de las hemorroides del embarazo mejoran significativamente en las semanas posteriores al parto.
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