Ecografías del embarazo: cuántas son, cuándo se hacen y qué miran en cada una
En el sistema público de salud en España, se realizan 3 ecografías rutinarias durante un embarazo normal: una por trimestre. Cada una tiene un objetivo específico y se hace en un momento preciso. Vamos a ver qué esperar en cada una.
Primera ecografía: semanas 11-13 (primer trimestre)
Es la ecografía de datación y cribado. Sus objetivos son confirmar que el embarazo es viable (latido cardíaco), determinar la edad gestacional exacta midiendo al embrión (CRL: longitud cráneo-rabadilla), detectar si es un embarazo único o múltiple, y realizar el cribado de anomalías cromosómicas midiendo la translucencia nucal (TN), el hueso nasal y el ductus venoso.
La translucencia nucal es un pliegue de líquido en la nuca del feto. Si es mayor de lo normal, puede indicar mayor riesgo de trisomía 21 (síndrome de Down), 18 o 13. Se combina con una analítica de sangre (PAPP-A + β-hCG libre) para calcular un riesgo estadístico. Si el riesgo es alto, te ofrecerán pruebas adicionales como el test prenatal no invasivo (ADN fetal en sangre materna) o la amniocentesis.
Lo que verás: A tu bebé entero en la pantalla, con su cabeza, cuerpo, brazos y piernas. Verás el corazón latiendo. Es la primera vez que muchos padres lloran de emoción. Suelen darte una foto impresa.
Segunda ecografía: semana 20 (segundo trimestre)
Es la ecografía morfológica, la más detallada e importante del embarazo. Se revisa la anatomía completa del feto para detectar posibles malformaciones: cerebro y cráneo, cara (labio, perfil), columna vertebral, corazón (las 4 cámaras y los grandes vasos), abdomen y órganos internos, riñones, vejiga, extremidades, placenta, líquido amniótico, y cordón umbilical.
Es también el momento más fiable para confirmar el sexo del bebé, aunque a veces la posición no permite verlo bien. Dura entre 20-45 minutos y la hace un ecografista o ginecólogo especializado.
Tercera ecografía: semanas 32-34 (tercer trimestre)
Es la ecografía de crecimiento y bienestar fetal. Los objetivos son valorar que el bebé está creciendo adecuadamente (peso estimado), comprobar la posición del bebé (cefálica, podálica o transversa), evaluar la cantidad de líquido amniótico, revisar la posición y estado de la placenta, y estimar un peso aproximado para prever posibles complicaciones en el parto.
Lo que verás: El bebé es ya muy grande y no cabe entero en la pantalla. Verás su cara en detalle (a veces incluso en 3D/4D si tu centro tiene esa tecnología). Podrás ver si tiene pelo, si se chupa el dedo, si bosteza.
¿Pueden hacerse más ecografías?
Sí. Si tu embarazo tiene alguna complicación (diabetes gestacional, hipertensión, problemas de crecimiento, placenta previa, embarazo múltiple), te harán ecografías adicionales con la frecuencia que el médico considere necesaria. Las ecografías son seguras: no emiten radiación y no hay límite de veces que se pueden hacer.
Algunas mujeres se hacen ecografías 3D/4D privadas como recuerdo. Son ecografías "emocionales", no diagnósticas. Si te apetece, el mejor momento es entre las semanas 26-30, cuando la cara del bebé se ve con más detalle.
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